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Debate y resolución definitiva de la proposición no de ley formulada por el Grupo Parlamentario Eusko Alkartasuna, para la elaboración de un código ético de conducta de los políticos y de los partidos políticos.
31.05.1990
63
05:46

Iniciativas origen

03\11\02\01\00163Para la elaboración de un código ético de conducta de los políticos y los partidos políticos.

Trámites

Rechazada.

Oradores

Porres Azkona, Juan (GP EA) (00:00)Ver vídeo

Turno de grupos no enmendantes.

Barreda de los Ríos, Leopoldo (GP PV-ETP) (Desde su escaño) (00:11)Ver vídeo

Marco Tabar, Alfredo (GP Mixto-CDS) (00:12)Ver vídeo

Markiegi Candina, Xabier (GP EE) (00:14)Ver vídeo

Rubalkaba Quintana, José Antonio (GP NV) (00:20)Ver vídeo

Maturana Plaza, José Antonio (GP SV-ES) (00:27)Ver vídeo

Turno de réplica.

Porres Azkona, Juan (GP EA) (00:38)Ver vídeo

Maturana Plaza, José Antonio (GP SV-ES) (00:42)Ver vídeo

Votaciones. (00:44)Ver vídeo

Texto

Sexto punto del orden del día: "Debate y resolución
definitiva de la proposición no de ley formulada por el
Grupo Parlamentario Eusko Alkartasuna, para la elaboración
de un código ético de conducta de los políticos y los
partidos políticos".

Tiene la palabra el señor Porres.

El Sr. PORRES AZKONA: Señor Presidente, señoras y
señores parlamentarios. Habrá que empezar diciendo que es
preciso traer al Parlamento el debate que está ya en la
calle, y habrá que empezar diciendo también que las
demandas de moralización de la vida pública y de
transparencia requieren una respuesta colectiva además de
la que cada uno de nosotros y cada partido pueda adoptar.
Con este ánimo constructivo hemos planteado esta
proposición no de ley, sin ningún ánimo de crítica, sino
en todo caso de autocrítica, o para facilitar la reflexión
y la autocrítica. En esta cuestión entendemos que, como ha

ocurrido en esta Legislatura en la lucha contra la
violencia, también nosotros debemos reaccionar y tomar el
liderazgo.

Es evidente que ha bajado sensiblemente el aprecio
social a los políticos como colectivo, como han bajado los
índices de popularidad de los líderes políticos y la
estimación social de los partidos políticos. Las encuestas
de opinión revelan y expresan altos índices de indecisos o
posibles abstencionistas. Hay, en definitiva, indicios más
que suficientes de un progresivo alejamiento entre la
sociedad civil, los políticos y los partidos políticos.

Además, no parece bastar ya con que digamos que la
inmensa mayoría de los políticos es gente honrada, lo cual
es cierto, ni parece suficiente que podamos contentarnos
todos con decir que la política es una actividad noble y
un servicio público, lo cual también es cierto. Y no vale
porque hemos perdido credibilidad. Y, desde luego, no vale
achacar la responsabilidad a otros o contentarnos con
decir que se trata de comportamientos minoritarios, porque
lo que ha conducido a esta situación no ha sido sólo el
comportamiento particularizado